Por: AFP y EFE 06/04/2007
PARÍS.- La selva amazónica y el desierto de Chihuahua, los corales o el tigre de Bengala son algunas de las diez regiones o especies consideradas maravillas de la naturaleza y que están amenazadas por el cambio climático, advirtió ayer el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF). Entre 30 por ciento y 60 por ciento de la selva de la Amazonia, donde viven 40 mil especies de plantas y 427 de mamíferos, podría transformarse en sabana, indica WWF en un estudio publicado en París. Por su parte, el Grupo intergubernamental de expertos sobre la evolución del clima de la ONU (IPCC, según sus iniciales en inglés) publicará hoy el segundo capítulo de su informe consagrado esta vez a las consecuencias del fenónemo. El bosque templado de tipo valdiviano, en Chile y Argentina, donde crece el alerce, un árbol poco extendido y que puede llegar a vivir 3 mil años, está también amenazado, según la organización ecologista. El desierto de Chihuahua, entre Estados Unidos y México, hábitat de alrededor de 3 mil 500 plantas distintas (cactus, yucas, etc.) y destacados animales (jaguar, muflón canadiense, oso negro), es otro lugar en alerta. La gran barrera de coral en Australia también puede pasar a la historia, pues con la subida de las temperaturas se iría blanqueando hasta la muerte. Igualmente, las tortugas marinas escamadas de las costas suramericanas y caribeñas están en peligro. En el Ártico, donde el calentamiento se produce al doble de velocidad que en la mayoría del planeta, son los salmones de Alaska los que se llevarían la peor parte. En Asia, la amenaza principal concierne a los Sundarbans, la mayor extensión del mundo de bosques de manglares, entre India y Bangladesh, con el famoso tigre de Bengala en sus límites. En China, WWF cita la parte superior del río Yangtsé, una de las dos únicas regiones en las que vive al oso panda en estado salvaje. En el Himalaya, que acoge más glaciares que cualquier otra zona de la Tierra a excepción de los polos, el hielo se puede derretir a una velocidad tal que las consecuencias serían muy graves. Para acabar, la fundación muestra su preocupación por los bosques de las costas orientales de África, desde Kenia a Tanzania y Mozambique. Se incorpora la ONU El Consejo de Seguridad debatirá por primera vez durante este mes el cambio climático como amenaza a la paz y la seguridad internacional, según confirmaron fuentes de este órgano de máxima decisión de la ONU. La reunión, prevista para el próximo 17 de abril, será de carácter ministerial y contará con la presencia de la ministra de Asuntos Exteriores británica, Margaret Beckett, cuyo país ostenta la presidencia en turno del Consejo de Seguridad. El embajador británico Emyr Jones Parry, confirmó a la prensa la reunión, después de que ya anticipara el mes pasado su intención de abordar el cambio climático como una amenaza a la seguridad mundial. "Es un tema muy complejo y uno de los grandes desafíos para el mundo durante este siglo. A causa de este factor desestabilizador podrían desaparecer países enteros", declaró. Los efectos del cambio climático han sido debatidos en anteriores ocasiones en la Asamblea General, pero el Reino Unido, junto con el resto de países de la Unión Europea (UE), están liderando los esfuerzos para analizar cómo el calentamiento global puede impactar en recursos como el agua y en la agricultura en general. La idea, según manifestó Parry, es también deliberar sobre los efectos que puede tener el cambio climático en áreas como la energía, el medio ambiente y el desarrollo económico de los países. "Son factores que pueden incrementar la inestabilidad", indicó Parry, quien defendió la celebración el próximo año de una conferencia mundial sobre el cambio climático en el marco de la ONU. 
Llegan embates a AL El Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF) alertó que algunos paraísos naturales de América Latina están sufriendo ya el impacto del cambio climático e informó de los proyectos que lleva a cabo para paliar el problema. Según la organización, el calentamiento del planeta está afectando en particular al Amazonas, las aguas de la región del Caribe, un extenso bosque de árboles milenarios entre Chile y Argentina y el desierto de Chihuahua, entre México y EU. En el entorno del río Amazonas, el segundo en longitud de la Tierra, se prevé que el cambio climático origine una subida de temperaturas de dos a tres grados centígrados y que la disminución de las lluvias suponga un avance de la sequía en amplias zonas. Estos dos factores pueden llegar a convertir de 30 a 60 por ciento de la selva amazónica en sabana, según un estudio del Instituto Nacional de Investigación brasileño mencionado por el WWF. La organización indicó, por otra parte, que el calentamiento del planeta pone en peligro la supervivencia de los arrecifes de coral. La subida de las temperaturas de los océanos genera en los corales un estrés que les fuerza a expulsar unas sustancias que dejan a la vista su esqueleto calcáreo, lo que se conoce como blanqueamiento. Si esas sustancias no vuelven al tejido coralino, éstos mueren. Para paliar ese problema, expertos del WWF lleva a cabo proyectos en distintos puntos del planeta, como Belice, donde la organización está formando a la población sobre las maneras de frenar la contaminación de las aguas y métodos de pesca alternativos. Otra de las maravillas naturales amenazadas es una amplia extensión de alerces situada entre Chile y Argentina que constituye uno de los bosques más antiguos del planeta. 

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