Las áreas más afectadas incluyen el Mar del Norte, los mares del sur y del este de China, el mar Caribe, la costa oriental de América del Norte, el mar Mediterráneo, el Mar Rojo, el golfo Pérsico, el mar de Bering y partes del Pacífico occidental, determinó un estudio realizado por un equipo encabezado por Ben Halpern, investigador del Centro Nacional por Análisis y Síntesis Ecológica de la universidad de California, en Santa Barbara. Sólo las regiones polares parecen menos afectadas por ahora, pues allí la presencia humana es menos prominente.
Halpern y su equipo de 19 investigadores diseñaron un mapa que estudia 17 diferentes actividades, desde la pesca hasta la contaminación, y que fue presentado en la reunión anual de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia, en Boston. El mapa es publicado en la edición del viernes de la revista especializada Science.
"Nuestros resultados muestran que cuando se hace una síntesis de los impactos individuales, el panorama (de los océanos) luce mucho peor a lo que la mayoría de las personas esperaba. Ciertamente fue para mí una sorpresa", dijo Halpern.
Acciones más nocivas
Los daños incluyen reducciones de los cardúmenes de peces y animales marinos, así como problemas en arrecifes de coral, lechos de hierbas marinas, manglares, y arrecifes rocosos, entre otros.
"Cada punto examinado en los océanos fue afectado al menos por una actividad humana", dijo Halpern en una entrevista telefónica. "Y más de un 40 por ciento ha sido afectado por múltiples actividades", añadió.
Aún así, Halpern expresó cierta esperanza.
"Hay algunas áreas en buenas condiciones. Son pequeñas y están desperdigadas, pero han sufrido un bajo impacto", dijo. "Eso sugiere que con esfuerzos de todos nosotros, podríamos proteger esas regiones y usarlas como pautas de lo que el resto de los océanos deberían ser".
David Garrison, director de programas de oceanografía biológica en la Fundación Nacional de la Ciencia, dijo en un comunicado que la investigación "Es una síntesis muy necesaria del impacto de la actividad humana en los ecosistemas oceánicos".
Las actividades analizadas por los investigadores incluyen los efectos de torres de perforación petrolera, navegación comercial, invasión de especies, y cambios climáticos, entre otros.
Con la agencia AP